Plataformas web a la medida
Sistemas multiusuario que corren en cualquier navegador y en cualquier sucursal, con permisos por rol y bitácora de todo lo que pasa.
- Diseño responsivo: escritorio, tablet y celular
- Auditoría: quién hizo qué y cuándo
Traducimos la forma real en que opera tu empresa a software que funciona: inventarios que cuadran, pedidos que no se capturan dos veces y números que ves hoy, no a fin de mes.
Así se ve una operación antes y después de tener su propio sistema.
No subcontratamos el núcleo del proyecto. Diseño, desarrollo, base de datos, infraestructura y soporte salen del mismo equipo que te atiende.
Sistemas multiusuario que corren en cualquier navegador y en cualquier sucursal, con permisos por rol y bitácora de todo lo que pasa.
Ventas, compras, almacén, producción, tesorería, contabilidad y personal. Arrancas por el módulo que más te duele y creces desde ahí.
Para vendedores, repartidores y técnicos en campo. Funcionan sin señal y sincronizan al reconectar.
CFDI 4.0, bancos, tiendas en línea, WhatsApp, mensajería, básculas y equipos de piso.
Los números que importan, en vivo y en el celular. Con alertas cuando algo se sale de rango.
¿Tienes un sistema de escritorio de hace 10 o 15 años del que depende toda la operación? Lo llevamos a la web por etapas, conservando cada regla de negocio y todo el histórico. Es exactamente lo que estamos haciendo con un ERP de 12 módulos.
Tiempos de respuesta acordados por escrito, respaldos automáticos, monitoreo y mejoras continuas. Hablas con quien programó tu sistema, no con un centro de llamadas.
Estos son algunos de los módulos que hemos construido e integrado. Cada uno se adapta a las reglas de tu negocio, no al revés.
El vendedor cotiza desde su celular, el cliente autoriza, se genera el pedido, sale del almacén y se factura. Todo en un solo flujo.
Entradas, salidas, traspasos y ajustes con trazabilidad completa. Cada movimiento tiene responsable, fecha y documento que lo respalda.
Órdenes de producción o de servicio con materiales, mano de obra y tiempos reales. Al cerrar sabes el costo verdadero, no el estimado.
Las pólizas se generan desde la operación, no se capturan a mano. Bancos conciliados, cuentas por pagar y por cobrar siempre al día.
Checador con huella o desde el celular con ubicación, cálculo de horas, incidencias y expediente digital de cada colaborador.
No es un ejemplo hipotético: es el proyecto en el que trabajamos hoy. Un sistema administrativo con más de una década de historia que corría solo en computadoras dentro de la empresa.
Ventas, compras, almacén, producción, tesorería, contabilidad y control de personal: todo vivía en aplicaciones de escritorio que dependían de estar físicamente en la oficina. Lo estamos reconstruyendo como plataforma web moderna —módulo por módulo— conservando cada regla de negocio y cada dato histórico.
La clave no fue la tecnología, fue el orden: el sistema anterior sigue operando mientras el nuevo entra por partes. Nadie dejó de facturar ni un día.
El sistema anterior siguió operando mientras el nuevo entraba por módulos. Nunca hubo un día de “hoy cambiamos todo y a ver qué pasa”.
Cada tabla migrada se validó contra los reportes que la empresa ya usaba. Un módulo solo arrancaba cuando los números coincidían al centavo.
Se tradujeron una por una, incluidas las excepciones que solo conocía quien llevaba años operando el sistema. Traducir, no reinventar.
Mueve los controles con tus números reales. El cálculo es una estimación conservadora que usamos como punto de partida en el diagnóstico.
Estimación basada en 21 días hábiles al mes y una automatización del 70 % de las tareas repetitivas. Los números reales se afinan en el diagnóstico.
Quiero recuperar ese dineroSabes qué se construye, cuánto cuesta y cuándo lo tendrás. Y lo ves funcionando cada quince días.
Media hora contigo y con quien opera. Salimos con el proceso mapeado y con los tres puntos donde más se pierde tiempo o dinero.
Día 1 · GratuitoDocumento con alcance detallado, entregables, calendario y costo fijo. Lo que está escrito es lo que se construye; lo que no, se cotiza aparte antes de hacerlo.
72 horas despuésAntes de programar, ves y usas las pantallas clave. Cambiar un diseño cuesta minutos; cambiar código terminado cuesta semanas.
Semanas 1–2Cada quincena hay una versión funcionando en tu ambiente de pruebas. Tú la revisas, opinas y ajustamos el rumbo antes de que sea caro.
Todo el proyectoMigramos tus datos históricos, capacitamos al equipo y estamos contigo durante los primeros cierres reales, no solo el día del arranque.
Puesta en marchaTu negocio cambia y el sistema debe cambiar con él. Bolsa de horas mensual o proyectos puntuales: tú marcas el ritmo.
Después del arranqueDejamos de capturar el mismo pedido en tres áreas. El cierre de mes pasó de una semana completa a dos días.
Lo que más valoro es ver algo funcionando cada quince días. Nunca estuve a ciegas esperando la entrega final.
Migraron un sistema de escritorio de más de diez años sin perder un registro y sin parar la operación un solo día.
Depende del alcance, por eso el diagnóstico no se cobra. Primero entendemos el proceso y después entregamos una propuesta con precio cerrado. Un módulo puntual cuesta bastante menos que un año de horas perdidas en captura; un sistema completo se construye por fases para distribuir la inversión.
Si un software comercial resuelve tu caso, te lo diremos: no tiene sentido construir lo que ya existe. El desarrollo a la medida vale la pena cuando tu ventaja competitiva está justamente en cómo operas —y ningún sistema genérico soporta esa forma de trabajar sin que la deformes.
Se migra. Trabajamos con Excel, Access, SQL Server, sistemas contables y bases de datos de aplicaciones antiguas. Migramos, validamos contra tus reportes actuales y solo arrancamos cuando los números coinciden.
Sí. Al liquidar el proyecto recibes el código y la documentación técnica, y tus datos viven en la infraestructura que tú elijas. Usamos tecnologías estándar precisamente para que cualquier equipo pueda darle continuidad.
Sí. Trabajamos con clientes en toda la República de forma remota, con sesiones de videollamada y ambientes de prueba en línea. Cuando el proyecto lo requiere —levantamiento en planta o capacitación— nos trasladamos.
Es normal y está previsto: por eso entregamos cada quince días. Los ajustes dentro del alcance se incorporan sin costo adicional; si el cambio amplía el alcance, lo cotizamos y lo autorizas antes de desarrollarlo. Nunca hay sorpresas en la factura.
Una llamada de 30 minutos. Si no tiene sentido automatizarlo, te lo decimos sin rodeos y sin cobrarte nada.
Empieza por una conversación de 30 minutos. Sin costo, sin compromiso y sin lenguaje técnico.